OPINIÓN

QUIEN PAGA MANDA ¿CON QUÉ OBJETIVO TRABAJA TVE?

En el número 93 del periódico Diagonal Raúl Guillén escribía:

Los responsables de las empresas mediáticas lo tienen claro: lo que venden es la audiencia. Estas grandes empresas tienen un producto que venden en un mercado, el mercado de los anunciantes. El negocio de estas grandes empresas es la publicidad, ofrecer la mayor audiencia y del mejor poder adquisitivo posible, a empresas que quieren anunciar sus productos.

Hace poco más de dos años que entró en vigor la Ley de la radio y la televisión de titularidad estatal y que dio lugar a la Corporación RTVE. La ley establece que el Gobierno y la Corporación suscribirán un contrato-programa por 3 años en donde, entre otros, se recogen las aportaciones con cargo a los Presupuesto Generales del Estado entendidas como compensaciones por el cumplimiento de las obligaciones de servicio público.

El presupuesto de RTVE para el año 2009 asciende a 1.097 millones de euros casi el 51% será dinero público, los restantes 520 millones deberán obtenerse mediante ingresos comerciales. Para cuadrar el presupuesto de la radiotelevisión pública estatal, TVE debe de ingresar a través del mercado de la publicidad, RNE no emite publicidad comercial, más de 500 millones de euros, o sea tiene que vender tiempo de su programación para que se emitan anuncios comerciales antes, durante y después de todo tipo de programas.

Después de estos datos podría parecer que la mayor prioridad de los responsables de la radiotelevisión pública no se encuentra en realizar informaciones y programas que interesen al público, sino en vender audiencia a los anunciantes para cuadrar las cuentas.

Este modelo de financiación y las consecuencias de su aplicación son un círculo perverso. Para prestar un servicio público a la ciudadanía hay que obtener dinero en el mercado capitalista, vendiendo al mejor postor trozos de ese servicio público, para lo cual hay que disponer de audiencia, contra más y mejor mayores ingresos, y para obtener audiencia hay que conseguir que mucha gente tenga encendido el televisor, no que demuestre su aceptación, en un momento determinado de un programa.

También ha pasado tiempo suficiente para comprobar que no han habido cambios sustanciales en la calidad, ni insustanciales, de la programación actual de la radiotelevisión pública con respecto a la que existía con anterioridad a la entrada en vigor de la nueva normativa.

Los factores que inciden de forma negativa sobre la televisión pública estatal son diversos, el modelo de financiación es uno más, aunque quizá sea el que más condicione a la larga su carácter público y social.

Con este panorama, a los defensores de medios de comunicación públicos se nos hace muy difícil justificar la necesidad de la actual TVE, más bien nos reafirma en algo que ya dijimos cuando se aprobó la ley y se creó la Corporación RTVE, que otra televisión pública es necesaria y posible.

Manuel Gómez Sotero

Sindicato de Gráficas y Medios de Comunicación CGT-Madrid

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2009
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Comentarios

A nadie le interesa. El modelo verdadero de televisión pública es un modelo de servicio público, sin publicidad, donde las audiencias sean algo secundario. Un modelo que nadie quiere: - los que mandan en TVE porque se les acabó el mangoneo con sus productoras y los servicios y productos de estas. - al resto de cadenas porque los anunciantes de TVE no se irán todos a ellos, que ya están, solo incrementarán un poco los márgenes, y encima al no tener publicidad lo normal es que se incremente la audiencia (solo imaginarse ver una película o una serie sin cortes). - al Estado porque el dinero lo tendrá que poner él. - a los ciudadanos porque se pagaría de sus impuestos y ya se encargarían las privadas de intoxicar la información de lo que cuesta una televisión pública publica. Tenemos el modelo menos malo, mal que nos parezca. Lo que fallan, como siempre, son los que mandan. En lugar de colocar gestores siempre acaban colocando a un "lobo" a cuidar del "rebaño". Un leve vistazo al panaroma empresarial español nos deja entreveer empresas de gestión contrastada: Inditex, El Corte Inglés, el Banco de Santander,... ¿nos podríamos imaginar una RTVE con unos directivos como los de esas empresas?

CLARO QUE LE INTERESA A LOS CIUDADANOS ¿Cómo que nadie quiere? que su servicio público de radiotelevisión tenga la más alta calidad posible y que eso implique que tenga la menor cantidad de mensajes alienantes y consumistas, que en televisión son los anuncios comerciales, pero sobre todo sus consecuencias en la programación en forma de programas telebasura. Sorprendente forma de defender la opción propia sin dar ningún argumento a favor, y por el contrario presentar sólo argumentos negativos para la opción que no se comparte. Primero aclarar que la televisión pública no deja de ser pública por emitir publicidad comercial. Como es conocido, en nuestro entorno europeo hay varios modelos de financiación de las televisiones públicas, hay ejemplos en los que estos ingresos constituyen una pequeña parte de sus presupuestos o nada, por ejemplo, hay varias que emiten muy poca publicidad comercial, otras concentran su emisión sólo en unas franjas horarias, tenemos televisiones que no cortan las películas y otros programas para emitir anuncios, además otras respetan escrupulosamente la no emisión de publicidad en horario infantil y también hay alguna televisión que no emite ningún tipo de publicidad, o sea que existe más variedad que un único modelo, como parecería desprenderse de la anterior opinión. Respecto a la radio pública tenemos la utopía realizada en muchos países, también en España existe una radio pública que no emite publicidad, RNE. No tenemos el modelo menos malo, ya hemos visto que existen otros. Un ejemplo reciente de otras propuestas de financiación, fue la que realizó el comité de expertos nombrado por el Gobierno para elaborar una propuesta de reforma de los medios públicos de comunicación: RTVE, propuso el 40% de financiación por publicidad y que la 2 no emitiera publicidad. Para el año 2009 la financiación de RTVE por publicidad debe cubrir el 50% de su presupuesto y de la emisión de ésta no sólo no se escapan ni la primera, ni la dos, sino que tampoco la web de RTVE. No comparto la opinión de que el problema de TVE reside en los gestores, que también, opino que son variadas y profundas las causas del problema. Pero me remitiré a una, que en nuestra democracia de muy mala calidad es un tabú, cual es que la participación de los trabajadores, que son los que mejor conocen su trabajo, ni pinchan ni cortan en la organización del mismo, ni en otros sectores de la empresa, como por ejemplo en la elección de los responsables a todos los niveles. No quiero ni imaginarme dirigiendo un medio público, que no tiene por objeto ganar dinero si no obtener rentabilidad social, a banqueros o a comerciales de unos grandes almacenes. No creo que los ciudadanos ganásemos mucho y desde luego los trabajadores de los medios seguro que nada, a tenor de las relaciones laborales que estos personajes han instituido en esas empresas que para algunos son dignas de admiración y fuente de inspiración. Alguien dijo que para defender y luchar por una propuesta, idea, etc, primero hay que creérsela. Yo creo, razonada y laicamente, asumo sus consecuencias y estoy dispuesto a movilizarme por la opinión que defiendo: la reducción ahora, hasta su desaparición, de la emisión de publicidad comercial en la TV pública. Cordialmente Manolo Gómez

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