HOJA INFORMATIVA Nº80

Ochenta años no es nada…

No seremos nosotros los que hagamos de la edad un problema, y mucho menos un hándicap. Lo que pasa es que fue, justa y precisamente, la edad la que sirvió de criterio para que prácticamente la mitad de la plantilla de esta Empresa pasara a mejor vida…laboral. ¿Os acordáis? Cientos de profesionales como la copa de un pe-pino vagando por los pasillos con la sonrisa forzada, “alegrándose” de marcharse en plena madurez profesional por el condicionante cruel de los años…

Pues bien, apenas un trienio después llega Alberto Oliart, con la vitola de ex ministro octogenario “de consenso”. Están de acuerdo los dos partidos, perennemente en desacuerdo, en que un jubileta de larga duración presida la moderna y pública Corporación multimedia.

Así pues, o con ello se reconoce que el ERE fue un despropósito, o ahora habrá que deducir que este venerable señor no está en disposición de pilotar con garantías la, ya en marcha, revolución multimedia de la primera empresa pública de información del país.

Claro que puede ser una manera burda de tratar de hundir (por enésima vez; repasemos si no los anteriores nombramientos de alcance…) TVE, especie de estrella de mar o rabo de lagartija que se multiplica y/o se reproduce ante las consecutivas mutilaciones.

Llega ahora la amputación de la publicidad (y por un lado bienvenida sea, si no fuera por lo incierto de su financiación…) y con ella el descabalgamiento del “señor de la vespa”. Envían como recambio a un ex ministro de Defensa (lo de Suárez y lo de post- 23-F no son más que datos secundarios, poco alentadores, eso sí). ¿Estamos en guerra o…lo vamos a estar? ¿Viene Oliart en misión de paz, casi humanitaria, dadas las condiciones laborales penosas de la tropa de la tele o viene el antiguo responsable de las Fuerzas Armadas a armarla con su modelo de economía de guerra?..

Muchas preguntas para una sola respuesta, la que debemos dar ante la negociación.

Más madera, ¡esto es la guerra!

 

 

Bye,

Aufwiedersehen,Au revoir,Adeus,Ciao,Sayonara, 

Luisfer 

Dicen los agradecidos contertulios de todas las cadenas y radios que ha traído la “independencia”. Nunca hablan de nuestras luchas para conseguirla, que no son pocas aún hoy, porque lo que sí podemos decir es que puede haber “equidistancia”, pero independencia, independencia, no.

Decía él, que el “mayor activo” de esta casa eran sus trabajadores para acto seguido iniciar el camino de la más absoluta “dependencia”, de ésta no hablan, de productoras, amiguetes y empresas externas de todo tipo.

Que decir de la legión de directivos externos con la que nos ha intentado apretar las tuercas cada día más. Entre ellos, mención especial para los de Recursos Humanos cuyo máximo interés se ha centrado en ir cortando los derechos de todos por la vía de los hechos consumados. ¿Os vais también? Nos daríais doble alegría.

También hemos visto como para ser un adalid de la independencia y la veracidad ha maquillado los datos económicos y de producción interna, externa, propia y no sabemos cuantos conceptos más, pensados para engañar y que las cosas parezcan lo que no son.

Ha gastado dinero a espuertas en chorradas como el cambio de logo, mientras a ti te “ratean” todo lo que pueden.

Se ha empecinado en un “proyecto”, como el de la nueva sede, más digno de un faraón que de un gestor medianamente decente de una empresa pública.

Etc., etc., etc…

Poco más hay que decir salvo que nos alegramos mucho y que más aún nos alegraría que os fuerais todos los cientos de directivos que os habéis colando en RTVE, eso sí, con 20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades como mucho, como estáis acostumbrados a hacerle a los trabajadores de este país cuando recaláis en otras empresas. Aquí ya habéis desmantelado un poco más esta casa, regalándola a las productoras que ya hacen gran parte del trabajo que tendríamos que hacer los trabajadores de RTVE.

En fin, que te vaya bonito…

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Categorías Documento Público: 
Año: 
2009