Así se despilfarra el dinero público en RTVE







Quienes trabajamos en los centros de Torrespaña y Prado en Madrid hemos visto de repente los vestíbulos de los edificios inundados de pantallas de televisión, en ocasiones a una altura tan baja que hay que señalizarla para no dejarse la cabeza.

La empresa adjudicataria del "suministro e instalación de equipamiento para la implantación del sistema de visualización y de comunicaciones corporativa" (así reza en la licitación) no ha sido otra que Telefónica, que ha cobrado más de medio millón de euros por la instalación y el mantenimiento. Acordaos que el presidente de la Corporación, José Antonio Sánchez, venía de pasar un periodo en Telefónica.




¿Es esto necesario? Claro que no. Este es un ejemplo más de despilfarro del presupuesto de RTVE, similar a las obras que pretenden hacer en el edificio EPR de Prado para transformar los despachos en "praderas" con un coste mínimo de 1,3 millones euros; o al sobrecoste de las obras de los estudios.

Necesario e imprescindible es arreglar las múltiples averías y desperfectos de las instalaciones, mejorar la limpieza (entre otras cosas contratando más personal y pagando mejores sueldos), y ampliar la plantilla de eléctricos y otro personal de mantenimiento.

Sumad la compra de un nuevo paquete de películas al "amigo" Cerezo (800.000 euros) añadid los 19.097.412 euros pagados entre 2014 y 2016 por derechos de películas españolas que nunca fueron emitidas y tendréis el retrato de una dirección saliente empeñada en vaciar las arcas de RTVE y comprometer su futuro.

Denuncias de contratos

Además de los ya conocidos (Somoano, Gilgado) hay otros directivos a dedo que también han denunciado. ¿Cómo es esto posible? Pues lo es, lamentablemente, y ha pasado en periodos anteriores. CGT denunció la contratación ante el Tribunal de Cuentas pero la vocal Margarita Mariscal de Gante (exministra del PP) archivó la denuncia alegando que, aunque había irregularidades, no eran de suficiente entidad.

Además de una máquina de propaganda, RTVE es una máquina de extracción de rentas públicas que pasan a manos privadas, vía licitaciones y contratos de servicios, o vía contratos personales, por no hablar de la opacidad en la contratación con productoras en el área de ficción, donde se podrían estar cediendo el 70% de la explotación comercial en series financiadas íntegramente por TVE…algo que podría estar rozando el delito de administración desleal y malversación de fondos públicos. Esto tiene que acabarse, también, si es que las cosas han de cambiar de verdad.

CGT ha propuesto por escrito al Comité Intercentros que solicite una reunión a la nueva secretaria de Estado de Hacienda para discutir sobre las necesidades de plantilla y también sobre las responsabilidades de la actual dirección en estos casos de contrataciones, laborales o mercantiles, que acaban pasando a indefinidos. Según la Ley de Presupuestos de 2017, a los directivos de administraciones y empresas públicas se les exigirán responsabilidades cuando se produzcan estos pasos a indefinidos no fijos.

Igualmente, apoyamos las iniciativas de presión que desde la Mesa de Producción se están adoptando para que la dirección deje de ocultar los contratos con productoras.

Veremos si el CI está dispuesto a dar pasos en este sentido, o tenemos que seguir en solitario...

CGT: lucha, derechos, transparencia


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Año: 
2018

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